Coaching deportivo

Qué es el coaching deportivo

 

El coaching es una disciplina que permite sacar el máximo potencial de una persona en todos los ámbitos de su vida, incluido el deportivo. Entre otras cosas, ayuda a superar las creencias limitantes que puede tener un coachee a la hora de alcanzar sus objetivos, para que vaya del plano del deseo al plano de la realización.

Según ICF: «El coaching profesional se fundamenta en una asociación con clientes en un proceso de acompañamiento reflexivo y creativo que les inspira a maximizar su potencial personal y profesional.»

Aplicado al ámbito deportivo, se trata de potenciar el talento y los recursos del/de la deportista para hacer que su rendimiento se aproxime a su máximo desempeño.

En resumen, se trata de una especialidad del coaching dedicada al desarrollo de profesionales del deporte con el fin de que consigan ser la mejor versión de sí mismos.

 

Orígen del coaching deportivo

 

El coaching nació precisamente dentro del entorno deportivo en los Estados Unidos. Timothy Gallwey fue su principal precursor. Era un jugador de tenis que años más tarde se convirtió en entrenador, un puesto que le permitió ver la influencia de la psicología sobre el rendimiento profesional de los deportistas.

Fue la primera persona que habló sobre los dos juegos que se dan en el deporte: el interior y el exterior. En el juego interior, el profesional tiene que hacer frente a las propias barreras emocionales y mentales que le impiden alcanzar todo su potencial. En el juego exterior, tiene que esquivar los obstáculos que los oponentes le ponen para impedir que logre su objetivo.

En 1974, Timothy reunió todo lo que sabía en un libro titulado “El Juego Interior del Tenis”, y que se considera la base del coaching deportivo. Tal fue su éxito, que esta disciplina traspasó fronteras y pasó del mundo del deporte al resto de ámbitos de la vida.

 

Para qué sirve

 

Este tipo de coaching sirve principalmente para:

  • Avanzar en el autoconocimiento. Ayuda al deportista a entenderse a sí mismo y a todo aquello que está sucediendo en su vida.
  • Identificar y cambiar las creencias limitantes. Un mayor conocimiento permite saber cuáles son los pensamientos que impiden lograr el éxito.
  • Establecer objetivos realistas. Fijar unas metas basadas en las capacidades reales del deportista para aumentar su motivación y evitar la frustración.
  • Convertir las dificultades en oportunidades. Sacar el máximo provecho a cualquier tipo de situación e identificar las áreas donde se puede mejorar.
  • Trabajar las fortalezas y emociones. Potenciar los puntos fuertes del deportista y ayudarle a gestionar sus emociones para que no se apoderen de él.
  • Desarrollar la autoconfianza. Deshacerse de las dudas que pudieran surgir en cuanto a su desempeño profesional para creer en su potencial.

 

Fases del proceso

 

  • Analizar. Se generan una serie de conversaciones para que el deportista reflexione sobre el tema y lo analice. Aquí se observan las opiniones, valores y creencias, entre otros aspectos, que forman su “ser”.
  • Tomar conciencia. A través del autoconocimiento, el deportista toma conciencia de su realidad y de los cambios que desea lograr en su vida profesional. Descubre sus fortalezas y debilidades, gana en confianza y desarrolla su deseo hacia el cambio.
  • Establecer objetivos. Una vez toma conciencia de lo que quiere, es el momento de definir cómo va a conseguirlo. Se deben fijar unos objetivos realistas y los medios para conseguirlos, generando un plan de acción detallado de cómo se llevará a cabo.
  • Pasar a la acción. Se pone en marcha el plan de acción marcado, en el que el deportista es el verdadero protagonista. El coach emplea diferentes técnicas para ayudar al coachee durante el proceso.
  • Aprender de la experiencia. Las acciones son analizadas y se genera un feedback sobre ellas con el fin de orientar hacia el camino correcto. Se busca un aprendizaje transformador que cree nuevos y mejores hábitos.

 

Función de un coach del deporte

 

Alrededor del deportista hay una serie de personas que se preocupan por su bienestar y éxito profesional: entrenadores, representantes, etc. Los coaches deportivos son una pieza más de este complejo engranaje que busca la excelencia deportiva del coachee. Son una especie de preparadores psicológicos cuyo objetivo es lograr el máximo potencial del deportista.

A diferencia del entrenador, el coach deportivo no se centra en la victoria, sino en sacar la mejor versión del profesional; no se limita a observar su comportamiento, sino que analiza lo que impide y promueve su avance; no juzga sus resultados, sino que hace que el deportista juzgue su propio desempeño. En definitiva, le devuelve la confianza en sí mismo para que se supere cada día.

 

Beneficios del coaching deportivo

 

1. Ayuda a conocerse mejor

 

Gracias a este tipo de coaching, el deportista mejora su autoconocimiento e inteligencia emocional. Se emplean una serie de herramientas que le ayudan a descubrir las creencias limitantes que están frenando su pleno desarrollo profesional. El conocimiento de uno mismo es clave a la hora de conseguir el éxito deportivo.

 

2. Ayuda a planificar de manera realista

 

El autoconocimiento ayuda a conocer las fortalezas y debilidades de la persona, así como a saber qué camino quiere tomar en su carrera profesional. Esto permite planificar las acciones de forma realista, con los pies en la tierra y teniendo en cuenta los puntos fuertes del deportista, lo que evita la frustración.

 

3. Permite alcanzar el máximo potencial

 

El coach no solo ayuda al deportista a deshacerse de sus barreras mentales, sino que también le ayuda a desarrollar competencias y habilidades que le permitan lograr su máximo potencial. Al conseguir ser una mejor versión de sí mismo, es capaz de llegar más lejos.

 

4. Ayuda a superar creencias limitantes

 

Los deportistas, como el resto de humanos, suelen albergar una serie de creencias que limitan su desempeño. Son una barrera que les impide mejorar su rendimiento. El coaching les ofrece una serie de técnicas para fomentar su talento al máximo y que puedan pasar a la acción, superando cualquier obstáculo.

 

5. Favorece la gestión de las emociones

 

En el rendimiento deportivo es de vital importancia poder controlar las emociones y sentimientos, ya que estos pueden nublar el juicio en un momento clave o ayudar en la consecución de los objetivos marcados. Por esta razón, el coachee debe aprender a gestionarlos en su propio beneficio con el apoyo del coach.

 

6. Aumenta la motivación

 

Gracias a las sesiones de coaching, el deportista descubre sus propias motivaciones, lo que le da el impulso que necesita para conseguir sus metas profesionales. Además, su motivación también se ve incrementada por el hecho de contar con objetivos realistas que puede conseguir y por el feedback que recibe sobre sus propias acciones.

 

7. Aumenta la concentración y mejora el rendimiento

 

Esta clase de coaching favorece el conocido como “estado de flow”, un estado de casi perfecto equilibrio entre la motivación para llevar a cabo una tarea y el nivel de dificultad de la misma. Este estado se alcanza gracias a la conexión con el momento presente y con uno mismo que se consigue en las sesiones. Debido al alto nivel de conciencia, aumenta la concentración y mejora el rendimiento.

 

8. Reduce la frustración

 

El coach ayuda a establecer planes de acción a medio y largo plazo junto a su coachee. Fijan una serie de objetivos realistas y los pasos para conseguirlos. Esto hace que el deportista no se frustre cuando es incapaz de lograr las metas irracionales fijadas con anterioridad. Al ver que consigue ir hacia el objetivo marcado, tanto su autoestima como su esperanza hacia el futuro crecen.

 

9. Potencia el liderazgo

 

Otro de sus importantes beneficios es que los deportistas se empoderan y toman la responsabilidad de sus propias acciones. A través del coaching tienen un mayor poder de decisión, una mayor capacidad para el aprendizaje y una mentalidad más positiva frente a los cambios.

 

10. Mejora la cohesión grupal

 

Aunque el coaching generalmente se asocia a encuentros con un único coachee, lo cierto es que también es muy beneficioso para grupos, como es el caso del deporte. En el ámbito deportivo se llevan a cabo sesiones grupales que logran una mayor unión en la lucha por alcanzar un objetivo común. Esto incrementa el sentimiento de pertenencia y las relaciones entre los miembros, lo que favorece el desempeño general del equipo.

El coaching deportivo en Barcelona puede ser para niños, adolescentes, entrenadores, empresas y también para deportes como el fútbol, baloncesto, tenis, etc.

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